
Delantero centro
CF-2

Delantero centro
CF-2
Marca goles solo con el duelo mental contra la última línea. Ajusta medio paso de posición durante todo el partido y se prepara para una única jugada decisiva.Arranca en sincronía con el momento en que el pasador levanta la cabeza, así que su desmarque nunca llega a destiempo. Una vez solo, no se precipita: define por el camino más corto.Toca poco el balón, pero cada toque es una ocasión. Compite con la calidad de la arrancada.Visto desde la defensa, el delantero que estaba borrado aparece de pronto a la espalda de la línea.Su primer paso llega antes, así que la zaga rival vive condenada a retroceder.
Velocidad 92 combinada con sentido ofensivo 90. El control 76 se queda atrás: resuelve con la escapada, no con el pie.
Sabe esperar. Si decide que no es momento de moverse, no se mueve aunque el mundo se impaciente.
A cambio, cuando arranca es veloz: desde el instante de decidir no hay duda alguna. Pasa tanto tiempo preparando que, desde fuera, sus resultados parecen repentinos. Cuanto más larga la preparación, más limpia la ejecución.
Se le da bien el tira y afloja: es fuerte negociando, aunque el hermetismo le cueste algún malentendido. Con los suyos es de una franqueza desarmante, y ese contraste es su encanto. No busca ser indescifrable: simplemente no necesita hablar con prisa.
También en la vida elige bien el momento de decidir: a menudo se mueve después de que se muevan otros. Sabe que esperar y acertar es mejor que correr y arrepentirse. Esa franqueza que solo ven los cercanos tiene gracia precisamente por el contraste. Como la espera no le pesa, encaja en las relaciones largas y en los trabajos de fondo.