
Extremo derecho
RWG-1

Extremo derecho
RWG-1
Solo mira la espalda de la última línea rival. Recibe poco al pie y, a cambio, arranca una cantidad anómala de veces.Sale en el instante en que el pasador levanta la cabeza, así que los tiempos nunca fallan. Su jugada es una sola y, por eso mismo, es precisa.Solo con correr obliga a la zaga a retroceder y regala espacio al mediocampo. Consigue resultados afinando un único objetivo.Recibe poco al pie y toda su concentración está en decidir cuándo arrancar.Una vez que se va, no lo alcanzan: al rival solo le queda replegarse y esperar.
Velocidad 94 como máximo, con el sentido ofensivo 84 detrás. Junto al control 76, dibuja a alguien que compite arrancando, no recibiendo.
Fija un blanco y va solo a por él. Se sabe mejor en el resultado concreto que en abarcar mucho.
La preparación y la espera no le pesan. Tiene un olfato agudo para el instante de arrancar y, cuando decide, se lo lleva de una vez. Recorta el movimiento inútil con maestría: la energía queda donde hace falta.
A cambio, fuera de su objetivo el entusiasmo cae: a lo que no le interesa responde tibio. Con una meta clara delante, su rendimiento cambia por completo. Lo que queda fuera de su interés lo delega sin drama, y la eficiencia general, curiosamente, sube.
Su vida también se calcula desde el objetivo: apenas mete planes sin propósito. A cambio, su concentración en lo decidido es apabullante: los resultados llegan en poco tiempo. Cuando descansa, descansa de verdad: el contraste con su versión parada es enorme. En las épocas sin meta está silencioso; en cuanto aparece una, arranca como si fuera otra persona.